INTERNET, SEGURIDAD Y ENTRETENIMIENTO INFANTIL

INTERNET, SEGURIDAD Y ENTRETENIMIENTO INFANTIL

El tema de la seguridad de internet está cada vez más en auge. Pero una gran parte de la misma (a la que no siempre se le da la importancia adecuada) es la que tiene que ver con los niños.

El debate de la seguridad de contenidos con respecto al público infantil no es algo nuevo. De hecho, viene de lejos. Sin embargo, el avance frenético de la tecnología (que parece acelerarse de forma exponencial) ha hecho que tome un nuevo cariz. ¿Por qué? Pues por algo tan simple como que —en lo referente a internet y al contenido digital— los antiguos sistemas de control (como la clasificación de las películas por edades, o los más recientes filtros parentales), si no han dejado de funcionar, al menos se quedan cortos.

Vivimos en una época en la que la mayor parte de contenidos de entretenimiento (ya sea películas, series o incluso videojuegos) están migrando hacia plataformas digitales. Incluso ya se da el caso de que algunos contenidos han nacido directamente en formato digital —una tendencia que, cada vez más, va en alza. De igual modo (y algunos dirían que con mayor rapidez), lo mismo pasa con el contenido infantil. Un ejemplo reciente de esta progresiva “digitalización” es la nueva temporada de la popular serie pre-escolar Pocoyó —que ha nacido directamente en formato digital, auspiciada por YouTube. Pero no es (ni será) la única. Y aunque este proceso no esté actualmente pasando a una escala perceptible en el mundo del cine y de las películas, habrá que ver si con el tiempo no se normalizan también los estrenos fílmicos digitales.

En cualquier caso, lo que está claro es que los niños de hoy en día, en vez de con una barra de pan, ahora vienen con una tablet bajo el brazo. Interactúan con dispositivos portátiles como tablets o móviles —y con sus subsecuentes contenidos digitales— mucho antes de entrar en contacto con una sala de cine, o incluso con una televisión. Solo hace falta mirar un poco alrededor para darse cuenta de que una gran cantidad de niñas y niños de dos años saben utilizar un móvil mucho mejor que la gran mayoría de adultos.

Por eso, cada vez hay más empresas de contenidos basadas en exclusiva en internet (como Netflix, YouTube, Amazon, Hulu…) que ofrecen canales específicos de entretenimiento infantil. Desde películas de Pixar o de Disney, hasta series de gran popularidad como Peppa Pig, Pocoyó, u Octonautas… estas empresas se esfuerzan por ofrecer el contenido de cine y televisión más atrayente para los más jóvenes espectadores. Pero una cuestión a plantearse es —¿están tomando precauciones de seguridad y privacidad adecuadas de cara a ellos? o, ¿Qué medidas se están tomando (o no) para salvaguardar a los más pequeños en internet?

La respuesta que ofrecen algunos canales especializados como YouTube KIDS es la de generar entornos cerrados, adecuados a las necesidades de los niños y a la vez aislados del resto de (potencialmente peligrosos) contenidos. Pero hay incógnitas por resolver —¿qué pasa con los comentarios? ¿Y las cámaras de los dispositivos? ¿Se está teniendo en cuenta que esos niños a menudo son perfectamente capaces de reproducir contraseñas y de desbloquear dispositivos electrónicos por si solos? Y, ¿qué pasa con aquellas plataformas digitales que tienen contenido infantil sin “separar” del resto de contenido adulto?

Como pasa con todo lo nuevo, el tiempo lo dirá. Pero lo que está claro es que estas cuestiones no carecen de importancia, y que tienen que ser pensadas (e implementadas) desde ya.

Vicente Martínez de Molina
Director infoAUI

San Judas Tadeo